Davíd Ortiz (el Big Papi) estaría investigado sobre negocio de explotación económica a prospectos del béisbol

Santo Domingo. – Davíd Ortíz (El Big Papi), Estaría siendo investigado como supuesto inversor en un negocio de usura, a cargo del prestamista Santo Caraballo, que, según denuncia de padres de jóvenes firmados con grandes montos por equipos de Grandes Ligas.

El Diario de Nueva York se hace eco hoy de la información sobre la supuesta investigación a cargo de ProPública, prestigiosa agencia de noticias independiente y sin fines de lucro que produce periodismo de investigación.

Lanzada en el 2008, esta agencia ha sido galardonada en varias ocasiones con el Premio Pulitzer, el más prestigioso e importante de Estados Unidos que reconoce la excelencia en el periodismo impreso y digital y la literatura.

Un reportaje de ProPública describe el mercado que opera antes de que los prospectos puedan firmar con un equipo de Grandes Ligas.

La crónica describe un mercado que opera antes de que los futuros big leaguers puedan firmar con un equipo de Grandes Ligas.

 Muchas familias, con necesidades económicas, aceptan préstamos con la expectativa de pagarlos cuando llegue el bono de firma.

Algunos padres de familias con serias estrecheces económicas cuyos hijos se proyectan hacia el béisbol grande aceptan onerosos préstamos con la expectativa de pagarlos cuando llegue el bono de firma.

El supuesto rol de David Ortiz en la maniobra habría sido solo de financista en el negocio de Caraballo, pero ProPublica habría localizado un contrato firmado con los padres de un prospecto de 13 años en el que aparece su nombre junto al de Caraballo.

El documento otorgaba a ambos el 35 % de cualquier bono futuro a cambio de apoyo económico, alojamiento, alimentación y entrenamiento. El jugador nunca llegó a firmar y la demanda relacionada con ese contrato fue desestimada por razones procesales.

La investigación también detalla el caso de Belfi Rivera, a quien la franquicia de Arizona Diamondbacks habría prometido $1.8 millones cuando tenía 14 años.

Rivera firmó oficialmente en 2024, pero gran parte del bono ya estaba comprometido. Su entrenador recibió $630,000 y, según ProPublica, más de $950,000 terminaron en manos de Caraballo mediante distintos acuerdos.

Los padres dijeron que el prestamista les habló de invertir dinero en un negocio que involucraba a Ortiz y les prometió pagos mensuales. La familia entregó un cheque de $703,900, pero asegura que nunca recibió las ganancias ofrecidas.

No obstante, la investigación de ProPublica atribuye esa transacción a Caraballo, no a Ortiz. A través de su abogado, el Big Papi Ortiz negó haber autorizado a Caraballo a usar su nombre para ganarse la confianza de jugadores o familias.

Dijo desconocer el supuesto fondo de inversión mencionado en el caso de Rivera y dijo que nunca participaría a sabiendas en una operación que perjudicara a un joven pelotero.

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