Por Alexis Almonte
Mientras el reloj avanza hacia los comicios de este martes 3 de noviembre en Estados Unidos, las encuestas siguen favoreciendo la oposición demócrata.
Otra novedad en víspera de las elecciones intermedia es la declaración en que el presidente Donald Trump advierte que vetará las leyes que salgan del Congreso si pierde las elecciones.
Una encuesta de New York Times/Siena aventaja a los demócratas en siete estados claves para el Senado, incluyendo algunos que han sido tradicionales feudos del Partido Republicano.
El candidato demócrata Abdul El-Sayed aventaja con once puntos a su contrincante republicano en Michigan, mientras en Texas, un estado generalmente fiel a los republicanos, el candidato demócrata James Talarico le lleva siete puntos a su contendor republicano.
Mientras, en una entrevista en el programa Pod Force One, el presidente Trump advirtió que vetará las leyes demócratas si pierde las elecciones de mañana.

“Creo que nos va a ir bien, pero si no ganamos, vetaré todo. Estaré vetando y vetando y entonces ellos se acercarán y probablemente lleguemos a algunos acuerdos por el camino, pero no sería tan bueno”, respondió Trump al preguntársele qué sería de su administración, si pierde el Congreso.
Las perspectivas republicanas son muy poco auspiciosas, al llegarle la fecha de las elecciones sin que el mandatario resolviera o buscara amainar el descontento de la población estadounidense por el deterioro de la calidad de vida.
Las elecciones de este martes les llegan a los norteamericanos con los precios más elevados de los combustibles jamás registrados en un proceso electoral en Estados Unidos.
A parte de los elevados precios de la gasolina y el diésel los votantes se encontrarán con una íncómoda espiral inflacionaria que se deriva de algunas medidas gubernamentales, especialmente la guerra en el Oriente Medio.
Otro elemento resaltable en estos comicios es el elevado número de votos anticipados registrados hasta el momento.
Es un récord en la historia de las votaciones: 53 millones de estadounidenses ya han adelantado su votación por correo o personalmente en los centros establecidos.
¿Qué mueve a tanta gente, antes indiferentes, apáticas y desinteresadas a participar en el proceso? La sociología política nos habla del voto castigo. O sea, el empeño de desahogar su desafección hacia medidas que estima perjudiciales.
Justo ayer, el director ejecutivo del Centro para Innovación e Investigación Electoral manifestó que “podríamos ver incluso un récord de participación total, parece altamente probable.
Si bien es cierto que el presidente Trump conserva su enorme popularidad en las bases republicanas y especialmente su movimiento “Hagamos que Estados Unidos vuelva a ser Grande” (MAGA), lo peligroso para él y sus aspiraciones son el hecho de que tanta gente independiente de los partidos –e incluso apática al accionar político- ahora esté en primeras filas de las votaciones.
¿Cuáles serán los resultados de las votaciones de mañana? Creo que no es difícil sacar conclusiones.














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