Renuncia presidente de Paraguay por supuesta corrupción en crisis bancaria

Asunción.- En medio de la convocatoria por el Congreso de un juicio político por la crisis del banco privado Ueno Bank y el supuesto involucramiento de su gobierno, el presidente paraguayo renunció hoy al cargo.

Previendo el desenlace del juicio en su contra, el presidente Santiago Peña presentó su renuncia al cargo, lo que fue aceptado de inmediato por la Cámara de Diputados.

La República de Paraguay está sacudida por la crisis que estalló tras la intervención de la entidad financiera, en la que el mandatario renunciante ha sido vinculado, con el agravante de que durante su gestión habría recibido millonarios depósitos de instituciones públicas.

Al momento de su dimisión, los 73 diputados presentes en una sesión extraordinaria de la Cámara habían votado a unanimidad por la realización de un juicio político con miras a su destitución.

En su carta de renuncia, el mandatario indicó que

«He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la república, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas».

El Banco Central del Paraguay (IPS) detectó que el índice de solvencia de Ueno, con 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes, había caído por debajo del 50 % del mínimo exigido, “como consecuencia de ajustes realizados a sus estados financieros durante el proceso de regulación”.

Tras el procedimiento de resolución o disolución, los ahorros de miles de usuarios quedaron congelados en el extinto banco, que además patrocina a equipos de fútbol local, a la selección de Paraguay y hasta eventos como la etapa en el país del Mundial de Rally

Horas antes, la Cámara de Diputados había instalado una sesión extraordinaria para someter a juicio político a Peña, cuyos debates, al momento del discurso de Peña, superaban las dos horas.

Peña, que solo se ha comunicado desde el martes pasado, cuando fue intervenido Ueno, a través de redes sociales, aseguró enfrentar «uno de los momentos más difíciles» de su vida y vaticinó que será la historia la que «se encargará de juzgar y poner en su justa dimensión los acontecimientos que hoy nos toca vivir».

«También quiero pedir disculpas al pueblo. Si en algún momento he fallado, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí», dijo, tras asegurar que su prioridad es la «tranquilidad de los paraguayos».

Al renunciar a la primera magistratura de la nación paraguaya, asume la presidencia en línea de sucesión el vicepresidente Pedro Alliana, que completará el período que concluye en agosto del 2028.

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